{"id":818,"date":"2020-11-11T10:55:52","date_gmt":"2020-11-11T10:55:52","guid":{"rendered":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/?p=818"},"modified":"2020-11-11T10:55:52","modified_gmt":"2020-11-11T10:55:52","slug":"la-izquierda-preventiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/la-izquierda-preventiva\/","title":{"rendered":"La izquierda preventiva"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-full wp-image-819\" src=\"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/carmen-calvo-begona-gomez-y-nadia-calvino.r_d.2695-1506.jpeg\" alt=\"\" width=\"656\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/carmen-calvo-begona-gomez-y-nadia-calvino.r_d.2695-1506.jpeg 656w, https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/carmen-calvo-begona-gomez-y-nadia-calvino.r_d.2695-1506-300x169.jpeg 300w\" sizes=\"(max-width: 656px) 100vw, 656px\" \/><\/p>\n<p><strong>Art\u00edculo de Manuel Ru\u00edz Zamora<\/strong><\/p>\n<div id=\"content\">\n<article id=\"533566642\" class=\"article\">\n<section id=\"content\" class=\"article-body\" role=\"main\">\n<div id=\"article_body\" class=\"article-body__container\">\n<div class=\"article-media \">\n<div id=\"standard_1\" class=\"st-placement standard_1 inImage\">\n<div class=\"st-adunit st-show st-reset\">\n<div class=\"st-container st-reset\">\n<div class=\"st-adunit-ad st-reset\">\n<div class=\"st-reset\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-container open WideSkyscraper display-standard firfn4p\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-el f5jwgn9\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-container undefined firfn4p\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-el fooso4h\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-container undefined firfn4p\">\n<div class=\"important-styled st-canvas-el f5jwgn9\">\n<div class=\"important-styled display-render x-to-close fonhl24\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<header class=\"article-header article-header--tribune\">\n<div class=\"article-header__info\">En un art\u00edculo reciente en la columna del peri\u00f3dico en el que habitualmente colabora, un reconocido escritor espa\u00f1ol denunciaba la progresiva deriva \u201ctotalitaria\u201d (el t\u00e9rmino es suyo) del Hollywood reciente, con sus imposiciones de cuotas en los rodajes, presencia obligatoria de minor\u00edas en las tramas de las pel\u00edculas y detalladas instrucciones de uso para el tratamiento correcto de determinadas tem\u00e1ticas socio-pol\u00edticas. El art\u00edculo, cargado de razones, era b\u00e1sicamente una queja y una denuncia, lo que, en cierta forma, es ya un cl\u00e1sico del g\u00e9nero.<\/div>\n<\/header>\n<div id=\"article-body-content\" class=\"article-body__content\" data-action=\"toggle\" data-status=\"on\">\n<p id=\"paragraph_2\"><!--more-->A partir de cierto momento, el llamado intelectual occidental, sobre todo si procede del campo de la literatura, identifica su funci\u00f3n, no con el an\u00e1lisis y la comprensi\u00f3n objetiva de una determinada situaci\u00f3n o realidad, sino con la manifestaci\u00f3n m\u00e1s o menos subjetiva de un estado de malestar moral. Y en este apartado, hay que reconocerlo, nuestro escritor es un virtuoso del g\u00e9nero. Como ya adelantara\u00a0<strong>Hegel<\/strong>\u00a0hace un par de siglos, el intelectual moderno no es sino un trasunto de la figura que \u00e9l denomin\u00f3 \u201cconciencia desgraciada\u201d, vinculada esencialmente al desarrollo del cristianismo. Dicho de otra forma, donde antes se alzaba la voz del profeta\u00a0<strong>Jerem\u00edas<\/strong>, se alza ahora la voz del intelectual.<\/p>\n<p id=\"paragraph_3\">No obstante, lo m\u00e1s importante del art\u00edculo en cuesti\u00f3n no es esto: lo realmente significativo, lo que le otorga una dimensi\u00f3n de referencialidad es que, despu\u00e9s de denunciar, con toda raz\u00f3n, repetimos, esa deriva de \u201csovietizaci\u00f3n\u201d imparable del Hollywood actual, responsabilizaba de ella, no simple y llanamente a la izquierda efectiva, propugnadora inequ\u00edvoca de esas pol\u00edticas, sino a unos pretendidos usurpadores de la \u00abizquierda\u00bb (as\u00ed, entre comillas) que, tal vez, como los insidiosos ultracuerpos en la c\u00e9lebre pel\u00edcula de\u00a0<strong>Philip Kauffman<\/strong>\u00a0se han apoderado de forma sutil de lo que otrora fuera un paradigma incontestable de libertad y de justicia.<\/p>\n<p id=\"paragraph_4\" data-gtm-vis-recent-on-screen-1664348_111=\"95472\" data-gtm-vis-first-on-screen-1664348_111=\"95473\" data-gtm-vis-total-visible-time-1664348_111=\"100\" data-gtm-vis-has-fired-1664348_111=\"1\" data-gtm-vis-recent-on-screen-1664348_107=\"95485\" data-gtm-vis-first-on-screen-1664348_107=\"95485\" data-gtm-vis-total-visible-time-1664348_107=\"100\" data-gtm-vis-has-fired-1664348_107=\"1\">Enti\u00e9ndase bien: el t\u00e9rmino usurpador para referirse a los fundamentalistas de la igualdad y de las restricciones a la libertad de expresi\u00f3n como si constituyeran elementos ex\u00f3genos a las gloriosas tradiciones de la izquierda, supone ya en s\u00ed mismo una tentativa de desviar el foco de atenci\u00f3n, pero, por si a\u00fan pudiera quedar alguna duda, se nos entrecomilla el t\u00e9rmino \u201cizquierda\u201d, de forma que el lector tenga bien claras dos cosas: por un lado, que nada queda m\u00e1s lejos de la intenci\u00f3n del escritor que arremeter en forma alguna contra la, por as\u00ed llamarla, izquierda leg\u00edtima, por m\u00e1s que nunca sepamos a efectos pr\u00e1cticos d\u00f3nde se encuentra esta. Pero esas comillas operan tambi\u00e9n como una constataci\u00f3n de que las cr\u00edticas que se formulan no vienen, obviamente, desde las filas de la derecha, sino, precisamente, desde una izquierda mucho m\u00e1s pura y genuina que aquella cuyas pol\u00edticas se pretende denunciar. O dicho de otra manera: si t\u00fa eres de izquierdas, yo lo soy m\u00e1s. De esa forma, las comillas se convierten tambi\u00e9n en una suerte de baluarte que nos defienden de cualquier posibilidad de ataque que, desde el campo de quienes abrazan la ortodoxia sin complejos, se nos pudiera perpetrar.<\/p>\n<p data-gtm-vis-recent-on-screen-1664348_111=\"95472\" data-gtm-vis-first-on-screen-1664348_111=\"95473\" data-gtm-vis-total-visible-time-1664348_111=\"100\" data-gtm-vis-has-fired-1664348_111=\"1\" data-gtm-vis-recent-on-screen-1664348_107=\"95485\" data-gtm-vis-first-on-screen-1664348_107=\"95485\" data-gtm-vis-total-visible-time-1664348_107=\"100\" data-gtm-vis-has-fired-1664348_107=\"1\">Cabe decir que esta tendencia tan extendida a dejar constancia de la pureza de sangre ideol\u00f3gica con el objeto de prevenir cualquier posible acusaci\u00f3n de herej\u00eda, no solo se ha convertido en un cl\u00e1sico del periodismo moderno, sino que es tambi\u00e9n un fantasma que recorre las redes sociales y la sociedad en general, como si resultara preceptivo que, antes de abordar cualquier objeci\u00f3n a pol\u00edticas o actitudes de izquierda, se tuviera que proclamar a voz en grito que se hace desde un estado de pertenencia primordial, sazonado, a ser posible, con intemperantes ataques a la derecha, vengan o no vengan a cuento con el objeto de nuestra cr\u00edtica. Tambi\u00e9n en este \u00faltimo punto, nuestro escritor se presenta como un insuperable maestro.<\/p>\n<p id=\"paragraph_6\">Ahora bien, todo esto se quedar\u00eda en una mera an\u00e9cdota m\u00e1s bien conmovedora si no fuera por una serie de implicaciones sumamente reveladoras de las coordenadas pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas en las que nos movemos. En primer lugar, habr\u00eda que preguntarse qu\u00e9 valor de verdad puede concederse a una idea que necesita para su validaci\u00f3n el aval de un certificado de adscripci\u00f3n ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p id=\"paragraph_7\" data-gtm-vis-recent-on-screen-1664348_109=\"99967\" data-gtm-vis-first-on-screen-1664348_109=\"99967\" data-gtm-vis-total-visible-time-1664348_109=\"100\" data-gtm-vis-has-fired-1664348_109=\"1\">La verdad -podr\u00eda decirse parafraseando a\u00a0<strong>Mairena<\/strong>&#8211; es la verdad, la diga Agamen\u00f3n o la extrema derecha. Pero tampoco ello es lo m\u00e1s importante: si hay algo que demuestra la recurrencia a dicha\u00a0<em>petito non petita<\/em>\u00a0de pertenencia es, precisamente, la inequ\u00edvoca predominancia sociol\u00f3gica de un determinado marco mental. O dicho de otra forma, la hegemon\u00eda cultural de una izquierda que ha conseguido imponer de facto que cualquier forma de pensar que se desv\u00ede m\u00ednimamente de la ortodoxia constituya una potencial herej\u00eda, merecedora, en el mejor de los casos, de la censura social.<\/p>\n<p id=\"paragraph_8\">Pero hay m\u00e1s: al manifestar la discrepancia con lo que el profesor\u00a0<strong>Gustavo Bueno<\/strong>\u00a0denominaba\u00a0<em>izquierda efectivamente real<\/em>\u00a0desde el limbo de una\u00a0<em>izquierda pretendidamente verdadera<\/em>, a lo que en realidad se est\u00e1 contribuyendo es, de forma parad\u00f3jica, a exonerar a la primera, esa a la que se pretende criticar, de cualquier responsabilidad sobre sus propios actos y a perpetuar, en consecuencia, sus posibilidades de existencia.<\/p>\n<p>En efecto, habida cuenta de que, haga lo que haga, la\u00a0<em>izquierda real<\/em>\u00a0no es nunca\u00a0<em>la verdadera izquierda<\/em>, podr\u00e1 siempre hacer lo que quiera, porque la izquierda verdadera, esa quimera inexistente con la que sue\u00f1a el intelectual, no ser\u00e1 responsable de ello. De esa forma, siempre se podr\u00e1 seguir apelando a la instancia de una izquierda intr\u00ednsecamente moral, independientemente de sus contrastadas iniquidades en la historia.<\/p>\n<p>Ello vendr\u00eda a explicar tambi\u00e9n la constante renovaci\u00f3n generacional de la fascinaci\u00f3n y el respecto que el comunismo sigue despertando en algunas minor\u00edas no tan minoritarias: los cr\u00edmenes perpetrados en su nombre no fueron, en realidad, efectuados por la izquierda, sino, como dir\u00eda nuestro escritor una vez m\u00e1s, por taimados usurpadores que suplantaron su personalidad.<\/p>\n<p>Pues bien, es dif\u00edcil encontrar otro pa\u00eds en el que la vigencia de este marco mental resulte m\u00e1s aplastante que en el nuestro, lo que revierte, tal y como estamos viendo en nuestro agitado presente, en que cada generaci\u00f3n de izquierdas tan solo se sienta compelida por un mito beat\u00edfico que no solo no ha existido nunca, sino al que se le pueden sacrificar las contradicciones m\u00e1s flagrantes y los fracasos m\u00e1s rotundos.<\/p>\n<p id=\"paragraph_12\">En virtud de ese mito, adem\u00e1s, el oponente pasa a ser descalificado ontol\u00f3gicamente, hasta el punto de que cualquier acuerdo con \u00e9l solo puede significar una transacci\u00f3n innoble o un enga\u00f1o. Es, por tanto, perfectamente l\u00f3gico que la Transici\u00f3n haya devenido, en el imaginario de nuestra izquierda, una vergonzante componenda, mientras que la mal llamada memoria hist\u00f3rica no sea otra cosa que la codificaci\u00f3n de una f\u00e1bula en la que unos concentran todos los atributos del Bien y otros todas las cualidades del Mal. A partir de ah\u00ed, la historia puede recomenzar una y otra vez de la misma forma, confirmando la vieja sentencia de\u00a0<strong>Santayana<\/strong>: aquellos que no conocen su pasado est\u00e1n condenados a repetirlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-748 size-medium\" src=\"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/cincinatos-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/cincinatos-300x300.jpg 300w, https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/cincinatos-150x150.jpg 150w, https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/cincinatos.jpg 639w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/article>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo de Manuel Ru\u00edz Zamora En un art\u00edculo reciente en la columna del peri\u00f3dico en el que habitualmente colabora, un reconocido escritor espa\u00f1ol denunciaba la progresiva deriva \u201ctotalitaria\u201d (el t\u00e9rmino es suyo) del Hollywood reciente, con sus imposiciones de cuotas en los rodajes, presencia obligatoria de minor\u00edas en las tramas de las pel\u00edculas y detalladas &#8230; <a title=\"La izquierda preventiva\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/la-izquierda-preventiva\/\" aria-label=\"M\u00e1s en La izquierda preventiva\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[72,132],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/818"}],"collection":[{"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=818"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/818\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":820,"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/818\/revisions\/820"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cincinatos.org\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}