Al control del Banco de Alimentos

Artículo de Cornelia Cinna/ Mar Gijón

Los andaluces somos buenos en adelantar los siguientes pasos del Gobierno de Sánchez e Iglesias porque hemos vivido y sufrido en nuestras vidas el Régimen andaluz 38 años. Eso no quiere decir que se hayan ido. Siguen en todas las instituciones andaluzas. Están en todos los cargos intermedios de la Junta y en la gigantesca Administración paralela que mantienen, vergonzosamente, los pusilánimes gobernantes actuales.

En el plano nacional, que iba a haber enchufismo a raudales, contratos y adjudicaciones a dedo, venta del patrimonio, que se aliarían con el mismísimo diablo, que cuando una ley no les conviniera o estorbase, la cambiarían a la hechura de su legalidad, que iban a copar milimétricamente cada resquicio informativo, que pervertirían cada institución pública politizándolo absolutamente todo, también, que nos situarían a la cola de todo lo bueno y a la cabeza de todo lo malo, ningún andaluz con dos dedos de frente, lo pondría en duda. Es la andalucización socialista de España al completo: clientelismo, subvenciones, controlar en cada pueblo/ciudad las asociaciones, grupos, etc, supeditar las élites económicas y financieras, volar la independencia de los tres poderes, identificar la nación con el Gobierno y el partido, bombardear con propaganda un discurso contradictorio con los hechos y un largo etcétera.

Es por todo lo anterior, y ante la ocultación palmaria y demostrable de las colas del hambre, que nos adelantamos a la siguiente jugada -de las muchas que estamos viendo en todos los ministerios-.

¿Por qué? Preguntarán Vds. Muy sencillo, porque ya lo intentaron en el Gobierno de Susana Díaz y Valderas de IU -ahora Unidas Podemos-.

A finales de 2012, el vicepresidente de la Junta andaluza, Diego Valderas de Izquierda Unida- sí, el del piso y los jamones-, reunió a las asociaciones y corporaciones más importantes responsables de la recogida de alimentos: Cáritas, Cruz Roja y Banco de Alimentos. El objeto y fin de dicha reunión era, ni más ni menos, hacerse con el reparto de los mismos, enmascarándolo con que le informaran de la situación de pobreza en Andalucía. Así, meses antes de esta maniobra de politizar las tres entidades, el portavoz de IU José Antonio de Castro había declarado:  “Hay suficientes viviendas y alimentos para que todos los ciudadanos tengan un techo y nadie pase hambre”. ¿Os suena?

¿De quién depende Asuntos Sociales en el Gobierno de Sánchez e Iglesias? De Iglesias. «Pues eso». ¿Cuál será el siguiente paso al que ya están dando de que los mass media públicos y subvencionados no informen?

  1. Un Decreto contra la Exclusión Social y/ o la Pobreza.
  2. Crear un Plan de Alimentos de España o Plan «federativo»,»integral» o un nombre muy rimbombante. ¿Cómo? Creando una partida económica en los presupuestos para destinarlos a los bancos de alimentos, etc, que se nacionalizarían. Su distribución sería como ahora: por los ayuntamientos, comedores sociales, entidades sociales, ONG; pero metiendo a las famosas «casas del pueblo»-,  asociaciones de consumidores como FACUA, nuevos chiringuitos, etc.
  3. Hacerse con la marca «Banco de Alimentos» para explotarla electoralmente.

¿Que no me creen? Ya hubo una Proposición de Ley contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Congreso por parte de Podemos y en Comú Podem-Marea en 2018, que sustituyeron por el IMV.

Con la pandemia descontrolada, la situación de economía de guerra, con la deuda pública y  los niveles de endeudamiento inédito, el PIB en bajada real sin precedentes, miles de empresas cerrando y el paro desbocado, con los fondos europeos pendientes de que se hagan las reformas estructurales, que no están haciendo, Iglesias, Sánchez y sus mariachis tirarán de buscar votos y medidas populistas. No duden que querrán hacerse con el control de los Bancos de Alimentos como antaño IU y PSOE Andalucía. Yo no lo dudo, ¿y Vd?

1 comentario en «Al control del Banco de Alimentos»

  1. Coincido plenamente con usted, Cornelia. No albergo duda alguna sobre la tesis que plantea en este brillante artículo. Los andaluces con dos dedos de frente siempre hemos sabido que Andalucía ha sido durante tres décadas el laboratorio de la ultraizquierda para la imposición silenciosa y pacífica al resto del territorio hispano del rancio comunismo de toda la vida, -algunos lo llaman ahora neocomunismo, marxismo cultural o globalismo sorosiano-. Cuando califico como «pacífica» la imposición quiero confrontarla al modelo vasco o catalán, que desde el principio optaron por la violencia en su apuesta por idéntico objetivo: la destrucción de España y del proyecto vital-espiritual que representa, junto al conjunto de los pueblos que constituyen la Hispanidad en todo el planeta.

    La desmembración material y moral de España permitirá ofrecer en bandeja la pieza más codiciada al oscuro poder que, cada vez menos en la sombra, ha planeado, orquestado y financiado este proceso. El plan estaba escrito desde hace largo tiempo, siglos. Aunque la batalla final se ha librado en el último medio siglo.

    «Una España fuerte es peligrosa», afirmó Kissinger en público alguna vez en la década de los setenta.

    Destrocémosla, pues, acordaron todos sus enemigos (externos e internos).

    ¡Y vive Dios que casi lo han conseguido, Sancho!

    Responder

Deja un comentario